(Letter sent to El Nuevo Herald and Diario Americas)
Quiero por este medio expresar mi desconcierto y mi frustración por la reacción (o la falta de reacción) de McCain ante la actual crisis económica que afecta a toda la población del país.Después de expresar que los fundamentos de esta economía eran fuertes, completamente ignorando los obvios síntomas de la crisis disparada por la crisis hipotecaria, intentó erigirse en paladín del acuerdo de salvataje de las instituciones financieras. Por supuesto, no lo logró. Pero además, cómo explica a sus votantes su apoyo a semejante medida intervencionista? Cómo congenia su prédica desregulatoria con el máximo apoyo a una intervención del estado? Más aún, cómo explica el origen de la crisis después de ocho años de gobierno republicano, de su mismo partido? La incongruencia es apabullante.Apoyo a Barack Obama por ser la única opción clara para las familias americanas, cansadas de estar en el centro de una batalla signada por errores enormes de visión y de ejecución en casi todos los aspectos de una realidad complicada de un mundo del siglo XXI.
Gabriela Sabaté